Crisis del agua en GDL, ensayo de la última guerra mundial
Mariana Aranguren del Bosque
Así de cruel y determinante es la consideración de expertos internacionales al conocer pormenores de los enfrentamientos entre la población y autoridades en torno a la insuficiente y contaminada disposición de agua potable en amplias zonas del área metropolitana de Guadalajara.
Un peligroso ensayo de lo que le espera a la humanidad en diversas regiones del mundo, ahora que el vital líquido críticamente escasea con serias amenazas a la existencia de la población, que no solamente se enfrentará con irresponsables e incompetentes gobernantes, sino también con sus vecinos y hasta propios familiares, en un primer momento de palabras y amenazas para posteriormente desatar la violencia física y armada con funestos resultados.
Es así como debiera considerarse esa alerta sanitaria en un corto y mediano plazo y de la que todo mundo prefiere callar porque se trata de una expectativa apocalíptica ciertamente, aunque con muy altas posibilidades de que se concrete de manera desafortunada.
Debe considerarse como un fuerte llamado de atención para toda la población, incluyendo por supuesto sus gobernantes, industriales, transportistas, comerciantes y académicos, entre los muchos otros implicados en el proceso de disposición, almacenamiento, potabilización y distribución del insumo más elemental para la supervivencia humana.
Se acabaron los pretextos para no cuidar el insumo de manera extrema, desde los mecanismos de obtención y hasta su consumo, por lo que urgentemente deberán generalizarse procedimientos de desalinización del agua marítima y el cuidado y mantenimiento de todos los sistemas hidráulicos disponibles tierra abajo, desde manantiales y ríos, al igual que lagos, lagunas y mantos freáticos.
Proceso en el que también de manera integral, desde la inicial formación educativa se transforme la cultura del cuidado y manejo del agua, como ya se efectúa en regiones del mundo como Asia, África y Europa, la supervisión gubernamental se intensifique y las sanciones por su mal uso, robo, comercialización, contaminación y hasta ocultamiento, además de la multiplicación de mecanismos e infraestructura para su absorción pluvial y posterior aprovechamiento para el consumo humano… a menos que el destino manifiesto resulte inevitable para todos.






Pedro Romero
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Indudablemente hay que atender el problema del agua y participar todos en el cuidado de este elemento.
octubre 23, 2026Pero insistir en escenarios apocalípticos es una exageración que de nada sirve para encontrar y aplicar soluciones al problema.
Hay que trabajar en el tema pero sin buscar convertirnos en profetas de la destrucción.