a
Derechos Reservados 2026 Notiemp La Agencia de las Buenas Noticias
HomeColumnas Editoriales¿Hasta qué punto, acciones de gobierno resolverán la crisis del agua?

¿Hasta qué punto, acciones de gobierno resolverán la crisis del agua?

EL BAÚL AZUL

Miguel Ángel Rodríguez Martínez

En respuesta a los problemas de contaminación del agua en el Área Metropolitana de Guadalajara, el Gobierno de Jalisco incorporó nuevas medidas a los trabajos de modernización de la planta potabilizadora de Miravalle, que ya se encontraban en desarrollo. Entre ellas destacan la suspensión del aprovechamiento del agua conducida por el sistema antiguo, que atraviesa los canales de Atequiza y Las Pintas, así como la implementación de un programa de tandeos que comenzó el 15 de octubre en 627 colonias.

La suspensión de ese esquema se determinó para impedir que el agua contaminada, procedente de los canales de Atequiza y Las Pintas continuara ingresando a la potabilizadora de Miravalle. Esta decisión redujo la disponibilidad del recurso para abastecer a colonias que dependen de dicha planta, al suspender una conducción que aportaba hasta 2,500 litros por segundo.

Mientras se concluyen estos trabajos y se recupera el suministro, fue necesario implementar un programa de tandeos durante seis meses para regular la distribución del agua disponible, mediante periodos alternados de abastecimiento y restricción, con el propósito de mantener el servicio y evitar interrupciones prolongadas en las zonas que dependen de Miravalle.

Esta medida comprende 627 colonias, es decir, 427 más que las aproximadamente 200 reconocidas inicialmente por el Gobierno estatal con problemas de contaminación y 285 más que las 342 reportadas posteriormente por medios de comunicación.

La primera consecuencia es que las restricciones en el suministro de agua trascienden colonias donde se reportaron problemas de contaminación y se extienden a otras zonas del Área Metropolitana de Guadalajara.

Aunque condiciones de la infraestructura hidráulica y necesidades técnicas de operación, justifican la reorganización del abastecimiento, su aplicación amplía el número de colonias expuestas a interrupciones y periodos de suministro limitado. De esta manera, una intervención destinada a contener la contaminación también tiene repercusiones sobre la disponibilidad del agua en una parte más extensa de la ciudad.

Para compensar las restricciones, el SIAPA y diversos ayuntamientos metropolitanos pusieron en marcha programas de abastecimiento mediante pipas y cisternas comunitarias. Guadalajara anunció hasta 77 pipas; Zapopan, 45 pipas y 100 cisternas; Tlaquepaque, 32 pipas y 60 puntos de almacenamiento; y Tonalá, un operativo inicial con 10 pipas y 30 cisternas.

Durante los primeros días persistieron reportes de colonias sin agua por periodos prolongados, sin que exista un balance metropolitano que permita determinar si los recursos disponibles, su distribución y frecuencia de entregas tienen capacidad suficiente para atender las necesidades de la población durante los seis meses previstos de tandeos.

A pesar de medidas anunciadas, la inconformidad ciudadana persiste porque las acciones gubernamentales todavía no se traducen en una respuesta suficiente a necesidades de abastecimiento y calidad del agua que enfrenta la población. Los reportes de colonias que permanecieron sin agua incluso antes de los tandeos, la falta de apoyo oportuno mediante pipas en algunas zonas y gastos adicionales que enfrentan las familias, muestran limitaciones del abastecimiento alternativo.

Estas condiciones explican por qué persisten las manifestaciones ciudadanas, a pesar de obras emprendidas y programas de abastecimiento alternativo. Las medidas buscan recuperar el sistema hidráulico y aliviar restricciones, pero hasta ahora sus resultados no permiten afirmar que la crisis esté resuelta.

A la complejidad de esta crisis se agrega que la inconformidad ciudadana también abre espacios para la intervención de actores políticos y grupos que buscan aprovecharla para promover sus propios intereses. Mientras los consumidores exigen soluciones a problemas reales de contaminación y desabasto, las diferencias entre autoridades, disputas políticas y exigencias de otros grupos sociales, desplazan la atención de necesidades de la población.

¿Hasta qué punto las acciones de gobierno resolverán la crisis del agua? Las medidas adoptadas buscan contener la contaminación y recuperar el abastecimiento. Su aplicación también ha extendido restricciones a otras zonas metropolitanas, mientras persisten dificultades para satisfacer necesidades de la población.

Desde una perspectiva de riesgo, el problema no radica únicamente en la ejecución de las obras o en la disponibilidad de programas de apoyo, sino en que sus resultados sean suficientes para superar condiciones de contaminación y desabasto. De lo contrario, las acciones destinadas a resolver la crisis podrían prolongar sus efectos y mantener a la población expuesta a las mismas condiciones que originaron la intervención gubernamental.

Hagamos de la seguridad, una disciplina, una norma de conducta y un principio de observancia.

Share With:
Califica este artículo

Es experto en planeación estratégica, gestión de riesgos y seguridad patrimonial, además de académico en la Universidad Panamericana

miguel.rodriguez@notiemp.com

Sin comentarios

Deja un comentario