Demanda del agua potable, la nueva e inminente guerra
Moisés Mora Cortés
Mientras en nuestro país y entidad siguen creyendo que el vital líquido es eterno y que nunca nos hará falta, en otras latitudes del mundo ya se están preparando para lo que será en breve, la nueva guerra entre naciones… efectivamente, una conflagración primero regional (que ya se vive en algunas naciones del mundo) para luego continental y seguramente también planetario.
Increíblemente aquí seguimos discutiendo si debemos pagar o no por los servicios del agua potable (claro está, cuando esta realmente lo sea), mientras en otras naciones del orbe ya transforman el contenido líquido del mar en agua consumible, evidentemente a un costo alto, pero que es inevitable pagar cuando no existen fuentes suficientes de abastecimiento para proporcionarlo a la población que tiene ese derecho humano inalienable.
Ya no digamos disponer de una red impresionantemente tecnológica para tratar el agua que fue utilizada de manera previa en instalaciones residenciales o fabriles, sino también de equipamiento hidráulico suficiente, durable, seguro, sin filtraciones obviamente, pero también que no contamine el esfuerzo de potabilización previamente efectuado.
¿Será mucho pedir eso en nuestro país o en Jalisco? Todavía nos quedan algunos pozos disponibles para suministrar el líquido a algunas zonas del área metropolitana, pero en su gran mayoría están sobre-explotados. Contamos con una gran cantidad de expertos en esa naturaleza como para seguirlos desaprovechando, desacreditando y señalando a pesar de que son los únicos científicos que nos pueden ayudar a encontrar soluciones a lo que en breve nos espera con una crisis de agua que puede llevar a la muerte a un amplio número de sus consumidores actuales.
Nos urge un estudio a fondo sobre la crisis hídrica que ya se comienza a vivir en nuestra ciudad, acompañado de alternativas de sobrevivencia al corto plazo, porque de lo contrario (y para variar) seguiremos reaccionando cuando la situación se vuelva insostenible y de graves consecuencias para la convivencia humana sustentable. Queremos saber toda la verdad, toda la gravedad de la situación, pero al mismo tiempo, qué es lo que tenemos que hacer los mexicanos y jaliscienses para evitar una barbarie que nos regrese a la época de las cavernas y la prehistoria.
Resulta inexplicable que presupuestariamente se apliquen miles de millones de pesos a equipar a las policías, cuando en materia de salud solamente se destinen cientos de millones y al agua potable únicamente cientos de miles, cuando la fórmula debiera ser efectivamente en el sentido opuesto… a menos que las autoridades ya sepan lo que les espera una vez que no haya más agua que proporcionar a sus habitantes, esos que cada tres años votan sin razonarlo.
Seamos evolucionados de verdad, sin tintes políticos e ideológicos, sin sospechosismos y ventajosas posiciones, hagamos lo que tengamos que hacer para que todos aportemos soluciones y participemos responsablemente en evitar una guerra en nuestra propia casa por disponer de uno de los elementos más esenciales para la vida humana.




