Las causas de la efervescencia social
Miguel Ángel Rodríguez Martínez
México mantiene un clima de efervescencia política; el caldero se alimenta con la postura que asume la presidenta en sus espacios propagandísticos matutinos, con las declaraciones y debates confrontativos de los representantes legislativos en el Congreso de la Unión, con las opiniones de las y los dirigentes de las diversas fracciones políticas, de los temas que se tratan en medios de comunicación y redes sociales.
La efervescencia y polarización social crece de manera gradual en diferentes regiones del país, el activismo extremo lo vemos diariamente en las plazas públicas y medios de comunicación, y la actitud arbitraria de parte de algunas autoridades para dispersar las movilizaciones, son más comunes en varias ciudades del país.
Hay varios ejemplos que reflejan esta situación: la declaración de la presidenta sobre una televisora, la reforma electoral para anular las elecciones que tengan injerencia extranjera y las concentraciones masivas promovidas por la gobernadora de Chihuahua y la presidenta.
Sobre la declaración de la presidenta a la televisora el mensaje fue claro y contundente: “No vean TV Azteca”. Este comentario generó diversas opiniones. A nivel nacional, los medios de comunicación la interpretaron como un acto de censura y desacreditación para la televisora. También fue relacionado como una violación a la libertad de prensa y expresión.
En el ámbito internacional, los comentarios se centraron en la preocupación por dos motivos: la libertad de expresión se está viendo afectada y cada día son más frecuentes las confrontaciones de parte del gobierno mexicano con los representantes de los medios que opinan de manera crítica sobre las acciones del gobierno.
Respecto a la reforma constitucional promovida por Morena para establecer como causal, la nulidad de elecciones por intervención o injerencia extranjera, los legisladores morenistas refieren que está sustentada y que los temas de injerencia se centrarán en el financiamiento, las campañas de desinformación, ciberataques, en la presión diplomática, la propaganda internacional e intervención mediática extranjera.
Los partidos de oposición señalan que esta reforma pretende generar condiciones para que el oficialismo se perpetúe en el poder y puedan argumentar injerencia extranjera en caso de que los resultados de las elecciones que se lleven a cabo en nuestro país, no les favorezcan.
Respecto a los eventos masivos que se llevaron a cabo el fin de semana, ambos son diferentes en su propia naturaleza. El de Chihuahua es estatal, arropado por la estructura de un partido político; el de la presidenta nacional, promovido y financiado por el gobierno federal.
Otras diferencias que no se deben dejar pasar porque son los elementos que mantendrán la agenda comunicacional, el debate político, efervescencia y polarización social, son las formas, modos, contenido, conductas, cantidades y figuras presentes en cada uno de los eventos.
Pero mientras esto sucede, prevalece en el debate público el tema de los funcionarios y exdirectivos gubernamentales que fueron acusados por el gobierno de Estados Unidos de estar involucrados con la delincuencia organizada y las acciones violentas de parte de grupos delictivos en los Estados de Michoacán, Colima y Sinaloa.
Hagamos de la seguridad, una disciplina, una norma de conducta y un principio de observancia.




