Productividad y sustentabilidad, antes que reducir costos por IA
Moisés Mora Cortés
Antes que pensar en la Inteligencia Artificial para reducir costos y sustituir procesos, las empresas deberían privilegiar el mejoramiento de sus estándares de productividad y sustentabilidad, factores que son más fundamentales que subirse a una tendencia suicida que reconocen sus propios creadores.
Claro está, que el empresariado latino, lejos de advertir las consecuencias de su involucramiento en tecnologías que parecieran advertir su desaparición, se vuelcan hacia los aspectos más atractivo para el uso de dichas herramientas.
Sin embargo, las amenazas al corto plazo, advertidas por los mismos generadores de estas tecnologías, son por decir lo menos, apocalípticas en torno al desarrollo económico de las naciones, a la par de consecuencias graves al empleo y la certidumbre para millones de trabajadores.
Lejos de caer el catastrofismo, es vital que todos los factores de la producción evalúen el impacto provocado a la fecha por el uso y abuso de estas herramientas informáticas al corte del día, como para estar concientes de las implicaciones que les esperan y las advertencias que se han planteado al respecto y así no caer en el engaño.
Desafortunadamente en muchos de los sectores productivos ya se aplican las ventajas del uso de mecanismos de Inteligencia Artificial, sin tomar en cuenta absolutamente nada de las desventajas e implicaciones a la estabilidad social de las comunidades en que se encuentran asentados.
Sin todavía considerar las proyecciones globales que al respecto se han vertido en la opinión pública, medios especializados, foros internacionales, incluyendo la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), efectuada ayer en Nueva York, así como en las mismas redes sociales, millones de empresarios persisten cegados ante las bondades de las herramientas tecnológicas, cuando sus efectos se pueden revertir gravemente y atentar contra su existencia.
Por lo que el llamado inteligente (vaya expresión a estas alturas) a revisar, analizar y concientizar a profundidad sobre las implicaciones que tendrían la concentración de la información en manos de unos cuantos potentados, con el añadido de la autogestión, autonomía y autodeterminación de los programas desarrollados, hoy más que nunca resultan ser de vida o muerte.




