Autoridades en turno, los verdugos de siempre
Club de Periodistas de Jalisco
Porque el volumen de la inversión publicitaria o simplemente la complicidad o el compadrazgo, según ellos afirman, les brinda el derecho de intervenir en su defensa, TODOS, definitivamente TODOS los partidos gobernantes, sean del color o tendencia que sean, SIEMPRE piden la remoción de aquellos periodistas molestos, incómodos o peleoneros del sistema que mandata en ese momento, porque los verdugos del periodismo siguen siendo los mismos… TODOS los gobernantes de cualesquier esfera o jurisdicción política.
No hay semana o mes en el que no nos demos cuenta públicamente (si es que nos enteramos) de la expulsión de algún conductor o reportero informativo, ya sea de medios locales o nacionales, simplemente por diferencias personales o resultar molesto al poder por sus informaciones e investigaciones periodísticas, e incluso simple y llanamente por su opinión que no les agrada o no coincidan o nada les parezca a los que la ciudadanía les confió con su voto, la tutela de todos sus derechos fundamentales.
En el discurso, TODOS aseguran garantizar el irrestricto respeto a las leyes y a la libertad de prensa y expresión, sin embargo, en los hechos siguen vulnerando el profesionalismo informativo de sus respectivas demarcaciones, desde el más modesto municipio del país y hasta el más encumbrado Estado o la República entera, asechando por supuesto aquellos medios que son concesiones públicas e incluso a las empresas privadas, cuyos dueños y directivos protegen ante todo los ingresos y bienestar económico de las compañías, antes que respetar el legítimo derecho a opinar y reconocer el eficiente y responsable desempeño de sus comunicadores.
Pero además no solo es la expulsión o cese de los periodistas, también los bloquean e inhabilitan mientras siguen gobernando, literalmente boletinan y advierten a los dueños y directivos de otros medios para que se eviten la molestia de recontratarlos, so pena de retirarles el saludo o la poca o nula publicidad que les brinden, según la esfera gubernamental de la que se trate, con lo que gravemente lesionan a una familia entera en sus legítimos derechos humanos por simples diferencias de opinión o consideración sobre la política que lleven a cabo.
El pasado fin de semana fue Luis Cárdenas de MVS, antes incluso ocurrió con Azucena Uresti, Ricardo Alemán, Carlos Loret, Víctor Trujillo, León Krauze, Adela Micha, Ana Paula Ordorica, Ricardo Rocha, Sergio Sarmiento, Jesús Martín Mendoza, Carlos Marín, Ciro Gómez Leyva, Carmen Aristegui (así es, la eterna promotora y defensora de AMLO), también a Javier Solórzano y así con muchas otras figuras del periodismo como Felipe Cobián, Alberto Nájar, Juan María Naveja, Alberto Osorio, Rubén Martín, Laura Castro, Pedro Mellado, Moisés Mora y Jaime Barrera, entre otros, al margen por supuesto de otros despedidos solo y sencillamente porque ya no convenía a sus jefes y directivos al asumir otros compromisos de naturaleza ajena al profesionalismo.
De eso hablaremos la siguiente semana, por supuesto.




