Más de 90% de periodistas jaliscienses están en indefensión total
Club de Periodistas de Jalisco
¿Y así pretenden garantizar las empresas y entidades gubernamentales uno de los derechos más fundamentales de nuestra sociedad?, con periodistas sin ninguna protección médica, jurídica, laboral e incluso en caso de muerte, porque tampoco tienen prestación alguna que les brinde una sepultura digna en caso de finalizar su vida, ya sea por enfermedad, accidente o causas naturales… olvídense del legítimo derecho a una vivienda o jubilación justa.
Es así como se explica que la gran mayoría de periodistas en Jalisco únicamente tiene contratos temporales, incluso de honorarios, sino es que les pagan a través de una factura, como si se tratara de un reportero-empresa, a imagen y semejanza de una buena parte de los camioneros del servicio de transporte público, con todas las implicaciones que eso deriva también.
Seguramente la mayoría de las empresas de comunicación e incluso las instituciones que operan canales públicos permisionados, así los incorporan a sus redacciones, como si el profesionista fuera una productora, porque deben incluir en su servicio de proveeduría de información, el equipamiento, tiempo aire de telefonía e Internet, así como vehículo de transporte, programas de edición en audio y video, y otros aditamentos más, propiedad de periodistas.
Claro está, no tienen permiso para enfermarse por mucho que cubran las incidencias de las celebraciones de los partidos mundialistas bajo la lluvia, o los aficionados se atrevan a “llevarlos a volar” por los aires y caigan repentinamente sin contención alguna de los alborotadores, mucho menos si eventualmente resultan atropellados en una cobertura por accidentes viales o manifestaciones, ya no digamos si son atacados por los familiares dolidos de algún pariente involucrado en un hecho delictivo, como ya está ocurriendo.
Hace ya varios años que rara vez se conoce sobre la jubilación de un periodista en nuestra entidad, derivado del trabajo propio efectuado en un medio informativo, puesto que casi todos, si no es que todos, lo hacen a través de modalidades externas o adscrito a otro tipo de empresa, para lograr semejante objetivo, que debería ser originado desde la misma empleadora.
Urge que regrese el orden laboral, la justicia jurídica, la responsabilidad empresarial y el compromiso con las audiencias y profesionales de los medios de comunicación, al igual que en las instancias gubernamentales que manejan contenidos noticiosos a través de medios públicos de radio y televisión, porque de lo contrario, ya no habrá reporteros en las redacciones e incluso ni medios informativos muy pronto con el lamentable y repudiable impacto y violación que eso significa a los derechos universales al acceso a la información… si creen que con las redes sociales tienen suficiente, están muy equivocados, sobre todo los medios electrónicos, son propiedad de la Nación y de sus habitantes, cualesquiera que sean sus edades y preferencias electorales.
En memoria de nuestro querido compañero Memo Silva…!




