Los temas que marcaron la seguridad en el 2025
Miguel Ángel Rodríguez Martínez
El 2025 fue un año con una dinámica variada en el campo de la seguridad. En el entorno internacional, las políticas de seguridad de Donald Trump son las que marcaron una tendencia.
Desde el primer día de su mandato, el presidente de Estados Unidos ha sido radical con su política de seguridad. Declaró la frontera Sur de su país como “emergencia nacional”, canceló los programas de apoyo que tenía con nuestro país, como el CBP One y el financiamiento para combatir el terrorismo, a través del Plan Mérida, y después desplegó una fuerza militar en los límites con México.
También homologó el narcotráfico como una amenaza de seguridad nacional, declaró a los cárteles mexicanos de la droga como organizaciones terroristas internacionales e impulso una estrategia de deportaciones masivas de inmigrantes ilegales en su país y recientemente declaró al fentanilo como un arma de destrucción masiva.
En las relaciones bilaterales con el gobierno mexicano, mantiene una política de cooperación diferenciada, una estrategia militar para fortalecer la seguridad fronteriza y la colaboración para prevenir, investigar y judicializar el robo de combustible, el flujo de drogas y armas.
Mantiene una estrategia de presión hacia el gobierno mexicano, mediante la imposición de aranceles a sus productos, buscando mejoras en los resultados que se han obtenido en el aseguramiento de fentanilo y la reducción de inmigrantes a la frontera Norte.
Recientemente declaró a Estados Unidos como el guardián y garante regional y con derecho a utilizar la fuerza letal para mantener el control fronterizo en contra de las amenazas que representan a la soberanía y seguridad multinacional, la inmigración ilegal, el narcotráfico y los cárteles de la droga.
En nuestro país, los tres aspectos centrales que marcaron el 2025, son el despliegue de la Guardia Nacional en las fronteras Norte y Sur del país, el cambio de enfoque en el combate al narcotráfico y la reorientación a la política migratoria de movilidad ordenada y de protección a migrantes irregulares en territorio nacional. Ambos aspectos han motivado el aseguramiento constante de fentanilo y de sus precursores, la detención de múltiples integrantes de grupos delictivos en diferentes regiones del país, la disminución de migrantes hacia la frontera Norte, la atención humanitaria para los inmigrantes expulsados de Estados Unidos y su repatriación a países de origen.
La imposición de aranceles por parte de Estados Unidos y su postura como garante de la seguridad regional y el empleo de la fuerza letal para combatir a las amenazas que representan los cárteles de la droga y la inmigración ilegal, marcó un cambio en las relaciones bilaterales por parte del gobierno mexicano. Se mostró con más apertura, participación y colaboración en temas de interés común, pero, también motivó una postura más prudente, precavida y cautelosa en las declaraciones públicas sobre temas de carácter internacional.
Otro tema que marcó el 2025, es la violencia generalizada en el país, en la que se observa inclusive, el empleo de técnicas terroristas de parte de los grupos delictivos en las diferentes regiones del país, así como una percepción generalizada de inseguridad en más de 60% de la población mayor a 18 años, de acuerdo con las estadísticas del INEGI.
Los homicidios es otro tema que marcó el presente año. El gobierno federal cierra el 2025 con 31,700 casos, que promedian 70 homicidios diariamente. Si bien lleva una tendencia a la baja en comparación con la administración pasada, está por encima de las estadísticas registradas en el mismo periodo de tiempo de las administraciones de Peña Nieto y Felipe Calderón.
El hackeo y robo de documentos, datos personales e información confidencial a los sitios oficiales de gobierno y grupos empresariales, así como los fraudes y extorsiones en medios tecnológicos de personas físicas, fue otro tema que marcó el año que está por terminar. Evidenció las vulnerabilidades que se tiene en materia de ciberseguridad, las fallas que se cometen al aplicar los protocolos de protección y sobre todo la carencia de una cultura de prevención de riesgos y seguridad patrimonial y personal.
El último tema que dejó huella este 2025 y que no es menos importante que los demás, se centra en las pocas condiciones de seguridad escolar y las consecuencias de los actos violentos que se desarrollaron en el interior de centros educativos de nuestro país y en los que se evidenciaron las escasas condiciones de prevención de riesgos y protección de la comunidad estudiantil.
Así cerramos el 2025. Los deseos de año nuevo serán siempre que se mejoren las condiciones de seguridad, que haya espacios de esparcimiento y libre tránsito, que se reduzcan los índices de violencia en el país y sobre todo que se garantice la paz de los mexicanos.
Hagamos de la seguridad, una disciplina, una norma de conducta y un principio de observancia.




