Puro pan con lo mismo o peor todavía
Ignacio de Loyola de la Cruz
Por eso el país y la entidad no salen de la mediocridad pública porque sus gobernantes, prácticamente de todos los niveles y de cualesquier partido político, siempre resultan con las mismas barbaridades y estupideces que sus antecesores, sin innovar ni mucho menos evolucionar en la realización de las obras públicas y la prestación de servicios.
Y decir obras públicas pareciera un exceso, porque prácticamente son puras acciones de embellecimiento de instalaciones que ya existían e incluso no se encontraban muy deterioradas, con costos de iguales o superiores que si las hubieran hecho completamente nuevas y diferentes. Mientras que realmente lo poco que se han atrevido a construir nuevo con presupuestos hiperinflados, parecen malhechos, incompletos e insuficientes para las demandas ciudadanas.
Además siguen ocultando cifras, mintiendo sobre realidades a la vista de todos y negando rezagos, que con un mínimo de voluntad política se hubieran resuelto, sin un ápice de sentido común y sensibilidad frente al reclamo poblacional, con absoluta soberbia y altivez que señalaron en sus adversarios en plena campaña electoral al fiel Estilo Jalisco y con 90% de lealtad y 10% de competitividad… replican lo mismo que recriminaron en las elecciones.
¿O acaso Usted ha percibido una mejora en su calidad de vida, la economía en general, condiciones laborales, mejores y mayores ventas, los servicios públicos que recibe, la percepción de seguridad, el acceso a medicamentos, la movilidad urbana, el medio ambiente, la procuración y administración de justicia, la educación que reciben sus hijos, mejores instalaciones deportivas y eventos culturales, a poco más de un año de los nuevos gobiernos federal, estatales y municipales? Ya no digamos reducción de impuestos, menor burocracia política, más eficiencia gubernamental, transparencia y efectiva rendición de cuentas, respeto a los derechos humanos… no, pura parafernalia.




