Dinastías empresariales de Jalisco: los Arroyo
Moisés Mora Cortés
Más de 3 mil sucursales a lo largo y ancho del país, así como multimillonarias ventas comerciales, son algunas de las evidencias de que la genialidad de Don Francisco Arroyo Verduzco, tenía gran trascendencia al atreverse a abrir su primera Farmacia Guadalajara, en marzo de 1942, a unas calles de la Catedral Metropolitana, con una modesta oferta de medicamentos y productos de belleza y para el hogar… ahora se agregan alimentos, panadería, venta de artículos fotográficos y tecnología, hasta el Álbum Panini del Mundial.
Hoy en día, la marca comercial es Súper Farmacias Guadalajara y pertenece a la controladora Corporativo Fragua, constituyéndose en una insignia empresarial tapatía para México que sigue operando la emprendedora familia conformada por Francisco, Javier y Guillermina Arroyo Chávez, siendo Don Javier el único sobreviviente de esos hermanos, que sin embargo, exitosamente han transferido gradualmente la estafeta a una tercera generación de altamente competitivos profesionales de los negocios farmacéuticos, financieros, comerciales, inmobiliarios, logísticos e incluso mercadológicos.
Los hijos de Don Javier Arroyo Chávez, que participan intensamente en ese negocio familiar que cotiza en la Bolsa Mexicana de Valores desde hace más de 30 años y son un ejemplo internacional de buenas prácticas corporativas, son Javier Arroyo Navarro, actual director General (quien además preside la Cámara Nacional de Comercio de Guadalajara), junto con sus hermanas Patricia y Verónica, involucradas también en tareas estratégicas corporativas.
Mientras que los herederos de Don Francisco Arroyo Chávez, también formados en alta dirección de empresas y con competencias envidiables son Francisco, Rodrigo y Guillermina Arroyo Jiménez, todos con diversos cargos de responsabilidad corporativa y patrimonial en el Consejo de Administración, además de cercanos a la Coparmex Jalisco, como lo hizo su padre en su momento también, aunque en una época específica, de igual manera asumió la Presidencia de la Cámara de Comercio de Guadalajara.
Don Francisco, cuando nos distinguió presencialmente hasta el año de 2003, y Don Javier hasta la fecha son considerados como influyentes ideólogos empresariales de México, extraordinarios filántropos y partícipes estratégicos en el desenvolvimiento social, cultural y empresarial del Estado; ambos lograron legar en sus respectivos hijos, Francisco, Rodrigo y Guillermina, así como Javier, Patricia y Verónica, muchos de los más fundamentales valores humanos y empresariales que datan de su abuelo Francisco, lo que nos garantiza un trascendente liderazgo productivo jalisciense por muchísimos años más.




