Lo destacable de la reunión Sheinbaum-Rubio
Miguel Ángel Rodríguez Martínez
Recientemente Marco Rubio, secretario de Estado del gobierno de Donald Trump, llevó a cabo una visita a nuestro país. Su discurso estuvo enmarcado por el reciente ataque a una embarcación venezolana en el que, de acuerdo con sus propias versiones, estaba vinculada con el grupo delictivo “Tren de Aragua” y que está acción se justificó porque la tecnología para interceptar e interferir embarcaciones ilícitas, dejó de ser funcional.
En esta materia, el Gobierno de los Estados Unidos ha dejado claras las intenciones de destruir todo tipo de embarcaciones que, de acuerdo con la información de sus agencias de inteligencia, estén vinculadas con actividades del crimen organizado, sin importar nacionalidad. Es un hecho que los navíos mexicanos que vinculen sus autoridades con los cárteles de la droga, estarán en el radar de sus instituciones de seguridad.
Lo más probable es que estas acciones las lleven a cabo en aguas internacionales, muy cerca de los límites con sus fronteras marítimas. De esta manera podrán justificar sus acciones bajo el marco de su seguridad nacional.
¿Qué pasa con el gobierno mexicano? Queda marginado y limitado en este tema, motivo por el que, únicamente se ha tenido que concretar en pedir que se respete el derecho internacional. Pudiendo entender esta declaración como 1) La necesidad de que se aplique el derecho penal internacional para los delitos transnacionales, en los que se incluye el narcotráfico y el tráfico de inmigrantes, 2) La protección de los derechos fundamentales de las personas que pudieran ser detenidas, ya sea por su involucramiento en estas conductas ilícitas o por ser víctimas de estas acciones.
Vayamos al marco de las actividades relacionadas con la reunión bilateral. Marco Rubio promovió la excelente cooperación que existe con el gobierno de Claudia Sheinbaum para combatir el crimen organizado, enfatizó la importancia de las 14 pláticas telefónicas que han sostenido los mandatarios de ambos países, refirió que los ejes del entendimiento mutuo han sido, son y seguirán siendo la inseguridad y el narcotráfico, además de ratificar que los cárteles de la droga son una amenaza tanto para la seguridad de México como de los Estados Unidos.
Posteriormente a la reunión se publicó un comunicado conjunto, en el que se puede percibir que el objetivo general es desmantelar el crimen organizado transnacional, detener el tráfico de fentanilo y otras drogas ilícitas, prevenir el abuso de sustancias ilícitas y opioides, colaborar en materia de salud pública, poner fin al tráfico de armas y atender el movimiento ilegal de personas a través de la frontera.
El comunicado también plantea seis indicadores que serán el eje de la estrategia conjunta: contrarrestar a los cárteles, fortalecer la seguridad fronteriza, eliminar los túneles fronterizos clandestinos, abordar los flujos financieros ilícitos, mejorar la colaboración para prevenir el robo de combustible, incrementar las inspecciones, investigaciones y procesos judiciales para detener el flujo de drogas y armas. Estas acciones serán vigiladas por un grupo de alto nivel, lo que representa que tendrán el carácter de mesurables, medibles y cuantificables.
Por último, el comunicado describe que habrá una cooperación reforzada, una responsabilidad compartida y diferenciada, así como la confianza mutua entre las instituciones de seguridad nacional, cuerpos de seguridad y autoridades judiciales y el respeto a la soberanía e integridad territorial.
Del comunicado destacan varios puntos: 1) El objetivo central es el desmantelamiento de las organizaciones criminales, 2) El fentanilo y el tráfico de inmigrantes resultan las principales amenazas que se deben combatir, 3) Los compromisos son de seguridad nacional, seguridad pública, de carácter judicial y se incrementa un tema de suma importancia: la salud pública, por lo que en esta estrategia participarán de manera activa en ambos países, fuerzas armadas, cuerpos de seguridad y protección ciudadana, fiscalías, autoridades judiciales, instituciones financieras y hacendarias, y a partir de esta reunión, se incorporarán las instituciones de salud pública, 4) Las autoridades llevarán las acciones en el territorio de cada país, sin que se descarte la posibilidad de que haya operaciones conjuntas que deben estar enmarcadas en las normas constitucionales y los tratados internacionales firmados por ambas naciones.
Como se puede apreciar, es un tema complejo y multidimensional que se tiene que abordar en diferentes frentes de gobierno, por lo que vale la pena evitar la centralización y politización del tema, y el discurso oficial. Es importante involucrar a la cada una de las instituciones responsables que se encarguen de explicar y transparentar de manera objetiva y real, tanto políticas como estrategias públicas, así como actividades conjuntas que se estén desarrollando, el marco regulatorio que las enmarque y sobre todo, resultados tangibles que se vayan obteniendo en ambos países. Respetando sobre todo la confidencialidad y reserva de la información que sea necesaria.
Esto ayudará a integrar a las instituciones del Estado en una sola dirección y limitará los cuestionamientos tendenciosos que suelen generarse cuando los discursos son parciales o en los que se privilegia el carácter político, ideológico o de intereses particulares.
Hagamos de la seguridad, una disciplina, una norma de conducta y un principio de observancia.





Alfredo portilla
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excelente articulo, donde se reconoce que el problema del crimen organizado no solo es policial o militar, sino también de salud pública, finanzas y justicia, lo cual amplía la estrategia.
septiembre 8, 2025