¿Por qué no consigo lo que quiero?
Alejandro Santillán
Más de alguna vez, todos nos hemos hecho esta pregunta ante una serie de esfuerzos fallidos y más si nos desarrollamos bajo la premisa de que, trabajando duro, se alcanza todo. Trabajar duro es importante por supuesto, pero no es suficiente; también hay que hacerlo de manera inteligente, es decir, que nuestras acciones diarias vayan vinculadas a un objetivo, de lo contrario estamos trabajando mucho, pero dando vueltas como en un carrusel, sin progreso alguno.
Detrás de todo verdadero logro, siempre hay una meta. Aquellos que han experimentado la dicha de lograr algo, saben que el establecimiento correcto de un objetivo, facilita el camino para alcanzar nuestros más preciados anhelos.
Una meta es un punto de llegada, un resultado que queremos conseguir, sin embargo, confundimos esto con el hecho de tener puros deseos o antojos. La diferencia entre un sueño y un objetivo es que éste último tiene una fecha límite para ser alcanzado, y por supuesto un plan de acción para llevarse a cabo. De lo contrario, seguimos en el plano de los anhelos, construyendo castillos en el aire, pero sin atrevernos a concretar nuestros deseos.
La condición más importante para establecer una meta y pasar del mundo de los sueños al de los logros, es la claridad de propósito: si, así es, esto consiste en tener muy claro que es lo que queremos, para que la mente sepa que es aquello en lo que se ha de concentrar y hacia donde debe apuntar sus esfuerzos.
Si no sabemos con claridad que es lo que estamos buscando, nuestras acciones serán difusas y vagas y por ende, nuestros resultados también. La búsqueda de algo conlleva tener una imagen nítida del resultado final que perseguimos. Se trata de partir del resultado final hacia atrás, es decir, primero planteamos la meta y luego desarrollamos una serie de acciones que necesitaremos para lograr la consecución de esta.
Por supuesto que una meta conlleva muchos pasos y esfuerzos y que en el logro de la misma, intervienen muchas situaciones que hacen que nos dirijamos hacia ella o nos detengamos en el intento. Es momento de que demos el primer y más importante paso, que es, definir con certeza lo que queremos conseguir, después de esto, estaremos mejor preparados para avanzar hacia nuestros objetivos.
Recuerda que no hay logros sin metas y que todo sueño necesita de un hombre y una mujer valiente que lo haga realidad.
Empresario y escritor
Instagram: alejandro.santillan77