Menosprecia Jalisco a sus adultos mayores
Mariana Aranguren del Bosque
Al conmemorarse hoy a nuestros adultos mayores, desafortunadamente el saldo en Jalisco al respecto es terriblemente despreciable porque sigue menospreciando a este sector vulnerable de nuestra comunidad, no tan sólo en el ámbito social y gubernamental, sino también lamentablemente eso mismo hacen los medios de comunicación en general.
Y es que al no ser un grupo preponderante en el consumo comercial, al no influir en su propia familia, al no ser relevante su opinión sobre el entorno de lo público, atrás dejan su legado, ejemplo y trascendencia para darle difusión a lo contemporáneo, aunque prácticamente “lo nuevo” y pertinente se resume en el conflicto, caos, anarquía, incompetencia, divisionismo e incertidumbre.
De la misma forma se comportan las autoridades que se olvidan de los programas sociales, disposición de medicamentos e instalaciones hospitalarias, el equipamiento urbano y su movilidad en el transporte público, junto con actividades recreativas y de mantenimiento de su precaria salud, como es que recientemente denunciaron los propios usuarios del otrora emblemático CJAIA y ahora CAPAM de Bugambilias en Zapopan que dirige Leticia Guadalupe Romero Lima.
La situación ya es grave porque desde hace casi dos años, en esas instalaciones no funcionan los baños y sus andadores se encuentran dañados, lo que arriesga a los ancianos al trasladarse a sus actividades y hacer sus necesidades fundamentales en los únicos sanitarios que funcionan a medias y se encuentran a muy largas distancias de sus aulas de adiestramiento, alimentación y entretenimiento, como así lo denuncian.
De hecho, apuntan que existen casos documentados de caídas y lesiones graves para varios de los adultos mayores que ahí reciben atenciones para llevar con un poco de dignidad su vejez, sin embargo, esa condición desaparece al exponerlos a accidentes críticos para su sobrevivencia, además de que no hay personal que los auxilie a llegar y regresar, toda vez que muchos utilizan andaderas y bastones por su escasa movilidad personal.
Todos sabemos del buen corazón que caracteriza a la presidenta del DIF, la señora Maye Villa de Lemus, por lo que más de 350 de sus usuarios y usuarias adultos mayores, le piden su urgente intervención para reparar todos los servicios sanitarios que se encuentran al interior de esas instalaciones, así como el arreglo integral de andadores, caminos y circuitos que amenazan la integridad personal y movilidad de los ancianitos que merecen un trato digno, responsable y cuidadoso de nuestra parte.




