Por una institución educativa segura II
Miguel Ángel Rodríguez Martínez
Esta es la tercera parte del tema relacionado con las instituciones educativas seguras. Con anterioridad se planteó que la inseguridad escolar en nuestro país es un problema estructural que mantiene una tendencia exponencial al alza, se está generalizando a nivel nacional y tiene un impacto directo en la comunidad estudiantil, en su desarrollo social y proceso educativo.
También se destacó que al interior de los centros educativos se carece de sistemas de seguridad eficaces, presentan condiciones vulnerables y facilitan la manifestación constante de eventos peligrosos.
Se describió que una institución educativa segura está comprometida con la protección escolar, dispone de políticas y estrategias, cuenta con la capacidad para garantizan espacios libres de peligros y riesgos, genera las condiciones para que la convivencia social y la educación se desarrollen en el marco del respeto y del estado de derecho y logra niveles óptimos de protección de sus activos de valor.
Las preguntas en esta última parte son las siguientes: ¿se puede construir una institución educativa segura?, ¿qué se necesita para construir una institución educativa segura?
La respuesta a la primera pregunta es ¡Sí es posible construir una institución educativa segura! Se puede construir siempre y cuando, los directivos escolares asuman el compromiso institucional para atender la seguridad y considerarla como el principio que sustenta el desarrollo de las actividades educativas y garantizando su gestión en un marco institucional, holístico, polivalente y multidimensional.
Respecto a la segunda pregunta. Para construir una institución educativa segura se necesita lo siguiente:
1) Un proceso de calidad que sea acorde a las características y necesidades propias de cada centro escolar y que pueda gestionarse de manera eficaz y efectiva.
2) Políticas de dirección y estrategias de operación inclusivas y no invasivas.
3) Protocolos prácticos y aplicables.
3) Un sistema de seguridad perimetral integral, integrador y con un enfoque de prevención de riesgos.
4) Promoción de los principios y valores escolares, así como de la cultura de prevención, autoprotección y seguridad escolar.
5) Apoyo de especialistas y la capacitación de colaboradores en materia de seguridad escolar para que acompañen a los directivos en el proceso de la construcción de instituciones educativas seguras.
Como conclusión del tema se puede señalar que en la medida que los directivos asuman su compromiso con el principio de la seguridad, se podrán dar pasos firmes en la construcción de los cimientos de una institución educativa segura. Un tema esencial, es el proceso de gestión que debe desarrollarse mediante una secuencia ordenada, que incluya planificación, organización, dirección, ejecución y control.
Estas acciones deben potenciar las fortalezas, reducir las vulnerabilidades, evitar, prevenir o contener amenazas y riesgos en las escuelas. Deben ayudar a que el aprendizaje, crecimiento y socialización de los estudiantes, se lleve a cabo de manera segura, pacífica, libre de violencia, acoso y del uso de sustancias prohibidas. En otras palabras, permitirán construir instituciones educativas seguras
Pero se requiere de objetivos claros, concretos, medibles, alcanzables y cuantificables y de la inclusión de profesores, trabajadores, estudiantes, padres de familia, comunidad y a las autoridades de los tres órdenes de gobierno. Estas últimas deben colaborar en el ámbito de sus facultades, difundiendo los principios y valores institucionales, impartiendo pláticas y capacitaciones que permitan robustecer la cultura de prevención y ofreciendo una cobertura y protección adecuada a los centros escolares.
Hagamos de la seguridad, una disciplina, una norma de conducta y un principio de observancia.





Oswaldo Alejandro
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Excelente artículo, es muy cierto que para enseñar hay que aprender desde lo básico para que en cada etapa se pueda calificar y cuantificar la educación
julio 21, 2025